Salmos
122:7: “Sea la paz dentro de tus MUROS, Y el descanso dentro de tus palacios.”
DIA
52: LA PUERTA DEL JUICIO (3)
LEER NEHEMÍAS 3:29;
EZEQUIEL 43:1-12
LA GUIANZA DEL ESPIRITU PRECEDE LA GLORIA
Veamos
lo que es el juicio según la palabra de Dios:
1.-EL JUICIO DIARIO
QUE EL HOMBRE HACE DE SI MISMO: LA CONCIENCIA.
2.-EL JUICIO QUE DIOS
HACE A SU CASA EN EL TIEMPO PRESENTE.
1 Pedro 4:17: “Porque es tiempo de
que el juicio comience
por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de
aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”.
3.-EL JUICIO QUE DIOS
HACE AL MUNDO.
Judas 1:14,15 “De éstos también
profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus
santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a
todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas
las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.”
Apocalipsis 20:11-15 “Y vi un gran trono
blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y
el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos,
grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro
libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los
muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el
mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los
muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la
muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y
el que no se
halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”
4.-EL JUICIO QUE DIOS
HARA A SU IGLESIA.
2 Corintios 5:10: “Porque es necesario
que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que
haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”.
5.-EL JUICIO QUE DIOS
HARA A SATANAS Y SUS DEMONIOS.
Apocalipsis 20:10 “Y el diablo que los
engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el
falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos”.
A continuación solo estudiaremos
el punto 1:
EL JUICIO DIARIO QUE
EL HOMBRE HACE DE SI MISMO: LA CONCIENCIA.
Hechos 24:16: “Y por esto procuro
tener siempre una conciencia sin
ofensa ante Dios y ante los hombres”.
La conciencia es la facultad del
espíritu del hombre por la cual este puede distinguir el bien del mal y lo
verdadero de lo falso. Es el conocimiento interior del bien y del mal. Es aquel
gusanito que nos dice claramente cuando actuamos mal o aquella palmadita en el
hombro que aprueba lo que hacemos cuando actuamos bien. Hay dos tipos de
conciencia: la buena conciencia y la mala conciencia. Los creyentes podemos
purificar nuestras conciencias por medio de la sangre de Cristo.
Una buena conciencia es tener una
conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres. Cuando nuestra conciencia
está limpia, entonces, nuestro primer nivel de juicio lo hemos aprobado. La
conciencia es nuestra primera acusadora o defensora. Es la primera que nos
juzga. El propósito de la palabra es que tengamos una buena conciencia, (Revisar
1 Timoteo 1:5). Ante toda acusación injusta, debemos tener una buena conciencia
(Véase 1 Pedro 3:16).
LA SANGRE DE CRISTO
LIMPIA NUESTRAS CONCIENCIAS
Hebreos 9:14: “¿cuánto más la sangre
de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha
a Dios, limpiará vuestras conciencias
de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”
Todos somos responsables de:
1.- Cada pensamiento (2ª de Corintios.
10:5) “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el
conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a
Cristo.”
2.- Cada palabra (Mateo 12:36) “Mas
yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán
cuenta en el día del juicio”.
3.- Cada acción (Romanos 2:6) “el
cual pagará a cada uno conforme a sus obras”
(2ª de Corintios 5:10) “Porque es
necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo para que
cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno
o malo”.
4.- Cada actitud (Proverbios
6:13-14) “El que guiña los ojos, que habla con los pies, que hace señas con los
dedos, perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo;
siembra las discordias.”
5.- Cada motivo de nuestro
corazón (Jeremías 17:9-10) “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y
perverso; ¿Quién lo conocerá?”.
Cuando la puerta del Juicio esta
derribada, tenemos una mala conciencia y justificamos los pecados cometidos de
cualquiera de las formas explicadas anteriormente. Una señal de que esta puerta
esta derribada y quemada, es que a lo malo lo llamamos bueno y a lo bueno malo.
No reconocemos nuestros errores, ofensas y pecados y culpabilizamos a otros por
lo acontecido.
LA CONCIENCIA NOS
ACUSA O NOS JUSTIFICA:
Juan 8:9: “Pero ellos, al oír
esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno,
comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la
mujer que estaba en medio”.
TENEMOS UNA BUENA
CONCIENCIA CUANDO ESTA NO NOS REPROCHA NADA ANTE DIOS Y LOS HOMBRES.
Hechos 23:1: “Entonces Pablo,
mirando fijamente al concilio, dijo: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios
hasta el día de hoy”.
UNA PERSONA QUE QUIERE
AGRADAR A DIOS, PROCURA TENER UNA BUENA CONCIENCIA SIEMPRE.
Hechos 24:16: “Y por esto procuro
tener siempre una conciencia sin
ofensa ante Dios y ante los hombres”.
LA PALABRA DE DIOS
ESCRITA EN NUESTROS CORAZONES ES LA LUZ QUE USA NUESTRA CONCIENCIA PARA
HABLARNOS:
Romanos 2:15: “mostrando la obra de
la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos”
UNA BUENA CONCIENCIA
OYE AL ESPIRITU SANTO
Romanos 9:1: “Verdad digo en Cristo,
no miento, y mi conciencia me
da testimonio en el Espíritu Santo”
UNA CONCIENCIA LIMPIA
NOS INDICA QUE DEBEMOS SUJETARNOS Y RESPETAR A LAS AUTORIDADES.
Romanos 13:5: “Por lo cual es
necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por
causa de la conciencia”.
TENER BUENA CONCIENCIA
NO NOS JUSTIFICA, SOLO EL SEÑOR NOS JUZGA.
1 Corintios 4:4: “Porque aunque de nada
tengo mala conciencia, no por
eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor”.
LA CONCIENCIA NOS DA
TESTIMONIO DE LA CALIDAD Y PUREZA DE NUESTRO SERVICIO A DIOS.
2 Corintios 1:12: “Porque nuestra gloria
es esta: el testimonio de nuestra CONCIENCIA, que con sencillez y
sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos
hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros”.
UNA BUENA CONCIENCIA
RENUNCIA A LO OCULTO, LO VERGONZOSO, NO ANDA CON ASTUCIA NI FALSIFICA LA
PALABRA.
2 Corintios 4:2: “Antes bien renunciamos
a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de
Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de
Dios”.
UNA BUENA CONCIENCIA
RECONOCE LA GRACIA DE DIOS EN SUS MINISTROS
2 Corintios 5:11: “Conociendo, pues, el
temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que
somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias”.
UNA BUENA CONCIENCIA
NOS AYUDA A OCUPARNOS DE NUESTRA SALVACION CON TEMOR Y TEMBLOR.
1 Timoteo 1:19: “manteniendo la fe y
buena conciencia, desechando la
cual naufragaron en cuanto a la fe algunos”.
2 Timoteo 1:3: “Doy gracias a Dios, al
cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia,
de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día”.
DEBEMOS SER CREYENTES
CON UNA LIMPIA CONCIENCIA
1 Timoteo 3:9: “que guarden el misterio
de la fe con limpia conciencia”.
UNA BUENA CONCIENCIA
NOS GUIA A PORTARNOS DE UNA FORMA CORRECTA
Hebreos 13:18: “Orad por nosotros;
pues confiamos en que tenemos buena conciencia,
deseando conducirnos bien en todo”.
UNA MALA CONCIENCIA ES
HIPOCRITA
1 Timoteo 4:2: “por la hipocresía de
mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia”
UNA MALA CONCIENCIA
ESTA CORROMPIDA
Tito 1:15: “Todas las cosas son
puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro;
pues hasta su mente y su conciencia están
corrompidas”.
Tito 3:10 “Al hombre que cause
divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal
se ha pervertido, y peca y está condenado
por su propio juicio”.
PARA ACERCARNOS A DIOS
DEBEMOS PURIFICAR LOS CORAZONES DE MALA CONCIENCIA
Hebreos 10:22: “acerquémonos con
corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con
agua pura”.
UNA BUENA CONCIENCIA
NOS PERMITE SUFRIR EL AGRAVIO, NO DEFENDERNOS.
1 Pedro 2:19: “Porque esto merece
aprobación, si alguno a causa de la conciencia
delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente”.
1 Pedro 3:16: “teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran
de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra
buena conducta en Cristo”.
RESTAURAR LA PUERTA
DEL JUICIO ES:
1.- LAVAR NUESTRAS CONCIENCIAS CON LA SANGRE DE
CRISTO Y ASI TENER UNA BUENA CONCIENCIA.
2.- ES INTERCEDER POR EL PUEBLO. LLEVARLO EN
NUESTROS CORAZONES EN ORACION ANTE EL PADRE. AMAR AL PROJIMO.
Éxodo 28:30 “Y pondrás en el
pectoral del juicio, Urim y Tumim, para que estén sobre
el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel
sobre su corazón delante de Jehová”.
3.- ES VIVIR EN LA JUSTICIA DEL REINO DE DIOS. (MATEO
6:33; DEUTERONOMIO 1:17; SALMOS 89:14)
4.-RECONOCER QUE DIOS ES JUEZ Y TANTO AQUÍ Y EN LA
ETERNIDAD NOS VEREMOS CARA A CARA CON EL.
Job
34:23
“No carga, pues, él al hombre más de lo justo, Para que vaya con Dios a juicio.
El es el Juez”.
Eclesiastés 12:14: “Porque Dios traerá
toda obra a juicio, juntamente
con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”
5.- ES TENER PAZ CON DIOS POR MEDIO DE JESUCRISTO,
PUES EL ES NUESTRO ABOGADO PARA EL DIA CUANDO TENGAMOS QUE PRESENTARNOS DELANTE
DEL PADRE (ROMANOS 5.1)
1 Juan 2:1: “Hijitos míos, estas
cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el
Padre, a Jesucristo el justo”
Resumiendo:
1.- La Puerta del Oriente es la
guía del Espíritu Santo para hacer la voluntad de Dios.
2.-La ley de la Casa es la Puerta
del Juicio, pues debemos tener una
limpia conciencia ante Dios y los hombres. Esta limpia conciencia la recibimos
cuando la sangre de Cristo limpia la mala conciencia endurecida por el pecado.
3.-Tener una conciencia limpia ante
Dios y los hombres, nos habilita para que la gloria de Dios, que viene del
Oriente, es decir, que viene al ser guiados por el Espíritu Santo, repose sobre
nosotros. La gloria de Dios es la imagen de Cristo en nosotros, la cual debemos
irradiar día a día.
4.-La restauración de la Puerta
del Juicio nos da plena confianza para aquel día en que debamos presentarnos
ante Dios nuestro Padre.
1 Juan 4:17: “En esto se ha
perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos
nosotros en este mundo”.
5.-Si la Puerta del Juicio esta
restaurada, no tendremos temor a la muerte o a morir, pues estamos en paz con
Dios y morir será para nosotros la graduación para recibir la Corona de Gloria,
preparada para los que amamos a Dios.
1 Pedro 5:4: “Y cuando aparezca el
Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.”
ANEXO 1: BREVE ESTUDIO
SOBRE EL JUICIO DE DIOS
En la Biblia se presenta
frecuentemente el concepto de que Dios entra en juicio con los habitantes de la
tierra. Enoc, "séptimo desde Adán", presentó al Señor viniendo para
ejecutar juicio sobre todos (Judas. 14, 15). Isaías describió a Dios al venir
con fuego para hacer juicio (Isaías. 66:15, 16), y el profeta Jeremías describe
el momento majestuoso en que "Jehová rugirá desde lo alto" y
"tiene juicio contra las naciones" (Jeremías 25: 30, 31).
Daniel previó el tiempo cuando
"el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos" (Daniel. 7:10), y en
lenguaje místico, Joel profetizó que Dios se sentará "para juzgar a todas
las naciones de alrededor" (Joel. 3:12, 13-16). Con frecuencia Jesús se
refirió al juicio final también, y declaró
que las antiguas Sodoma y Gomorra serían tratadas con más lenidad en el juicio
por rechazar la luz que tuvieron, que las ciudades de sus días que lo habían
despreciado (Mateo. 10:11, 14, 15); y que las ciudades paganas de Tiro y Sidón
recibirían una condenación menor que Corazín, Betsaida y Capernaum, que lo
rechazaron (Lucas. 10:13-15).
Afirmó que los hombres darán
cuenta de "toda palabra ociosa" en el juicio (Mateo 12:36; Mateo 16:27;
Mateo 24:30, Mateo 31; Mateo 25:31-46; Marcos. 8:38; Lucas. 9:26;). Pablo
declaró que Dios ha designado un día en que juzgará al mundo (Hechos. 17:31). Predicó
del juicio venidero a Félix con tanta convicción que el procurador romano
tembló (Hechos 24:25). Mostró que la convicción de un juicio futuro se
encuentra implantada en la conciencia humana (Romanos. 1:32; 2:14- 16), y que
para los malos la perspectiva de un juicio futuro es temible (Hebreos. 10: 26,
27). Pedro notó que tanto los ángeles malos como los impíos están reservados
para el juicio (2 Pedro. 2:4, 9; 3:7; Judas. 6).
Los santos han de participar en
el juicio de ellos (1 Corintios. 6:2, 3). Ninguno puede escapar del juicio,
porque todos deben comparecer ante "el tribunal de Cristo"; y las
decisiones del juicio estarán basadas en lo que "cada uno... haya hecho
mientras estaba en el cuerpo" (2 Corintios. 5:10; Mateo. 7:16-20; Apocalipsis.
20:13). La norma del juicio es la "ley de la libertad" (Santiago.
2:12; vs 8-11). El juicio de Dios será justo (Romanos. 2:5; 2 Tesalonicenses.
1:5; Génesis.18: 25; Salmos. 19:9), decisivo y de consecuencias eternas
(Hebreos. 6:2; 9:27). En el juicio la vida entera estará abierta ante Dios (Eclesiastés.
12:13, 14; Lucas. 12:2).
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