viernes, 12 de mayo de 2017

DIA 42 DE 52 PARA RESTAURAR LOS MUROS DE NUESTRAS VIDAS

DIA 42: LA PUERTA DEL PESCADO

 LEER NEHEMIAS 3; LUCAS 5:1-11; JUAN 21:1-13; LUCAS 9:1-17.

Mateo 13:1,2. “Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.”

Si has cruzado la primera puerta, te sientes seguro dentro del rebaño y tienes derechos para disfrutar de todo lo que el Padre tiene para ti.

Nehemías 3:3. “Los hijos de Senaa edificaron la puerta del Pescado; ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos.”

Luego que pasamos por la puerta de las ovejas, debemos entrar por la puerta del Pescado. Veamos el significado espiritual de la puerta del Pescado. Por esta puerta se introducían a la ciudad los pescados para ser vendidos en el mercado. (Léase Números 11:1-10).

Uno de los mayores obstáculos que los Israelitas tuvieron cuando iban de camino a la tierra prometida y estaban de pasada por el desierto, era la batalla mental, pues continuamente recordaban lo que tuvieron y comieron en Egipto y lo comparaban con lo que vivían en ese momento.
En  Egipto tenían abundancia  en esclavitud. En el desierto, tenían  escasez  pero en libertad. Pero entendamos esto, ellos físicamente ya no estaban en Egipto, ni bajo el poder de Faraón; físicamente estaban libres pero vivían bajo el poder espiritual de faraón y la cultura y mentalidad egipcia. A pesar de comer el maná del cielo, que representa a Cristo y su transformación en nosotros como pan espiritual, los Israelitas no habían renovado su forma de pensar y añoraban la comida de Egipto y rechazan el pan del cielo. Ellos se quejan ante Moisés. De una forma similar nosotros, cuando comienzan las pruebas, las presiones o la escases como parte del proceso de Dios, comenzamos aquejarnos y comparamos la estreches de hoy con la abundancia del pasado, aunque en ese pasado hayamos sufrido muchísimo, no nos acordamos de eso, sino de los placeres vividos en esclavitud.

Muchos no logran superar y renovar su mente y vuelven atrás. Por eso la palabra nos insta a renovar nuestra mente, “Efesios 4:23: y renovaos en el espíritu de vuestra mente”, Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Aquí hay una verdad espiritual que es bueno que aprendamos.

RESTAURAR LA PUERTA DEL PESCADO SIGNIFICA:

1.-VIVIR EN LA OBRA PRESENTE DE DIOS

(Ver Números 11:1-10). Si no renovamos nuestra mente, siempre viviremos recordando y añorando el pasado. Esto es señal de que no hemos tenido un verdadero arrepentimiento. Podemos hacernos la pregunta ¿por qué recordar el pasado representa un corazón no arrepentido? Los creyentes estamos llamados a vivir por fe. No aceptar lo que el Padre nos da hoy, aunque no sea lo más apetitoso para la carne, es un reproche a Dios y un reconocimiento y afirmación de la provisión de faraón. Recordemos que faraón es un tipo del diablo. Por tanto, la batalla planteada en tu mente es para establecer quién es tu fuente y proveedor, faraón o el Padre celestial. Los israelitas vivían recordando el pescado de Egipto. La palabra dice en Isaías 43:18: No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. “
HOY ES UN DIA PERFECTO PARA QUE RENUNCIES A TODO PENSAMIENTO QUE VIENE A TU MENTE Y COMPARAS LO PASADO CON LO PRESENTE Y JUZGAS MEJOR LOS TIEMPOS CUANDO ESTABAS SIN CRISTO.

2.-VIVIR EN LA ACCION DE DAR Y RECIBIR

(Ver Lucas 5:1-11). Dar tu vida y medios de producción a Cristo, para bendecir a las multitudes, Dios te lo recompensará con creces. Pedro cedió su barca a Cristo para que le sirviera de tarima o altar para enseñar a la multitud. Luego, a pesar de la incredulidad de Pedro, el Señor lo recompensó con tantos peces que casi se rompía la red. Dios usa le pesca para enseñarnos de nuevo sobre la fe. El justo vivirá por la fe. Pedro y sus amigos, trabajaron toda la noche y nada pescaron. No fue sino cuando el Señor tomo el control de la barca, le dijo adonde ir y le indico el lugar donde tirar las redes que ellos pescaron. Pedro le dijo: en tu palabra tiraré la red. Aprendamos la verdad: Tomemos la provisión de Dios haciendo nuestras labores basados y confiados en su palabra.

Los peces vendrán a ti (la provisión) solo cuando haces las cosas según las promesas de Dios, su Palabra. La puerta del pescado es tan importante porque también representa la restauración plena en Dios como nuestro proveedor. Si no está restaurada esta puerta, no entraremos a la abundancia de Dios para nosotros, sino que viviremos siempre pensando en el pasado, dando reconocimiento al diablo que nos daba las cosas y a nuestro propio esfuerzo. Hoy es día para decidir si quedarte en las palabras toda la noche hemos estado trabajando o si decides tirar la red en su palabra. Te ánimo a que entres por la puerta de la Fe, cree, olvídate de lo que paso toda la noche anterior y enfócate en el hoy de Dios para ti. Hay abundancia de Provisión. Boga mar adentro. La noche representa el desierto, pero renueva tu mente porque ¡el maná no cesará sobre tu vida!

3.- SER PESCADOR DE HOMBRES

Lucas 5:10 “y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: no temas; desde ahora serás pescador de hombres.”

Es necesario que crucemos la puerta del pescado y proclamemos lo que Cristo ha hecho en nuestras vidas, pero para ello remendar nuestras redes, se encuentren en perfectas condiciones, cualquier rotura hará que la pesca sea en vano. Pedro caminó con Jesús y sin embargo lo negó en tres ocasiones (sus “redes” estaban rotas), sin embargo la primera vez que tiró la red ya sin roturas (luego de Pentecostés) la pesca fue milagrosa (Hechos. 2:41; 4:4). Cuando una persona no se atreve a dar testimonio de lo que CRISTO ha hecho en su vida es porque sus redes se encuentran rotas, es porque no se ha atrevido a restaurar la Puerta del Pescado.

4.-ALIMENTAR A LAS MULTITUDES EN LO  MATERIAL.

Lucas 9:13: “El les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud”.  Había una gran multitud que necesitaba ser alimentada. Los discípulos le plantean al Señor que los despida para que vayan a comer y busquen un alojamiento. El Señor les hace un desafío: Denles ustedes de comer. Ellos le dicen: solo tenemos dos cinco panes y dos peces. Pero también le proponen que pueden ir a comprar comida para todos, es decir, ellos tenían la solución en sus manos, pues tenían dinero, pero no fueron proactivos para plantear esa solución sino que para ellos era más fácil despedir a la multitud.

Ellos habían experimentado la provisión de Dios, pues ese día habían regresado de una jornada de predicación donde sanaron enfermos, echaron demonios y predicaron el Reino de Dios. El Señor les había dicho que no llevaran nada para el camino, porque el obrero era digno de su salario. Ellos habían experimentado el sustento del Señor. Ahora les tocaba el turno de dar. La intención del Señor era confrontarlos con la realidad de que ellos debían aprender a resolver, sin embargo ellos todavía estaban bloqueados en su nivel de fe para resolver problemas.

El Señor no les resuelve el problema, sino que ora, bendice y parte los panes y peces. La gran sorpresa de los discípulos era que ellos pensaban que el Señor iba a ir grupo por grupo dándoles los alimentos. El se los dio a sus discípulos para que lo pusieran delante de la gente. Imagínate las caras de ellos, cada uno con menos de la mitad de un pan y 1/6 de pescado en las manos de cada uno.
Y recuerda no eran pan francés, ni canilla, ni isleño o campesino, eran panes semejantes a los que conocemos como pan árabe. Los discípulos debían vencer la mentalidad de escases en el desierto. Y mediante la obediencia, comenzaron a repartir el pan con la multitud que estaba en el desierto y el milagro comenzó a acontecer. En obediencia y fe dieron de comer a una multitud. Luego, cada uno recibió una cesta llena.

Todos tenemos algo que poner en las manos del Señor para que lo bendiga. Todos podemos volver a recibir ya bendecido eso que pusimos en sus manos. Todos podemos poner en las manos de las multitudes lo que está en nuestras manos, pero que recibimos de las manos de Dios. Y algo hermoso recibiremos: ¡Recibiremos nuestra cesta llena! Dios alimentará las multitudes, pero a través de tus manos.

ENTONCES RESTAURAR LA PUERTA DEL PESCADO ES DAR DE GRACIA LO QUE DE GRACIA HEMOS RECIBIDO

Mateo 10:8: “sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”

5.-(Ver MATEO 17:27). SER CANAL PARA SUSTENTAR LA OBRA DE DIOS.

Hay otra verdad que debemos aprender. Cuando los cobradores de los impuestos fueron a cobrarle al Señor, El envió a Pedro a lanzar el anzuelo. Pedro era experto pescador y sabía el los peces de por si eran para el sustento, pero el Señor quería llevarlo al siguiente nivel de Fe. Le dijo que del primer pez que sacara allí encontraría una moneda llamada estatero, la que correspondía a 4 dracmas (aprox 18 gramos de plata). Luego le dijo: Paga por los dos. Ante todo vemos la sujeción del Señor a las leyes terrenales y pago sus impuestos pero otra verdad que El quería enseñarle a Pedro era que en la pesca de hombres la provisión vendría en cada hombre que ganara para el reino. La enseñanza para nosotros hoy es: dios usó un hombre o mujer como pescador para pescarnos y traernos al Reino. Como peces traemos internamente la provisión económica para suplir necesidades de quienes nos ministran la palabra de Dios. Esta es otra tipología que nos muestra que somos canal de bendición

6.- JUAN 21:13. CRISTO PREPARO LA CENA PARA SUS DISCIPULOS.

¡Qué bella acción la de nuestro amado Señor!  Veamos esto que hizo por sus discípulos. Habían pasado toda la noche sin pescar. Les dice el lugar por donde deben tirar la red y cuando ellos vienen a la orilla con una gran cantidad de peces, ¡El los recibe con la comida preparada!  Tenía las brasas puestas y un pez y pan. Muchos debemos aprender eso del maestro: ¡cocinar para otros! Les dice que traigan de lo que pescaron y coman juntos.

Amados y amadas, la restauración de la puerta del pescado, es la restauración del servicio, la evangelización, el compartir de gracia lo que hemos recibido y dar de lo que tenemos para la Obra del Señor. Todo esto acontecerá en nuestras vidas cuando permitimos al espíritu que cambie nuestra manera de pensar. Recordemos, ya hemos pasado la primera puerta, ahora debemos entrar por esta puerta  que es la de amar a la gente. Hay muchas cosas que hemos recibido en estos estudios. Por favor, recuerda entrar mañana en ayuno y oración para revisar áreas en tu vida que necesitan ser reparadas por el Señor.


Salmos 122:7: “Sea la paz dentro de tus MUROS, Y el descanso dentro de tus palacios.” 

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