DIA 42: LA PUERTA DEL PESCADO
LEER NEHEMIAS 3; LUCAS 5:1-11; JUAN 21:1-13;
LUCAS 9:1-17.
Mateo 13:1,2. “Aquel día salió Jesús de la casa
y se sentó junto al mar. Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca,
se sentó, y toda la gente estaba en la playa.”
Si has
cruzado la primera puerta, te sientes seguro dentro del rebaño y tienes
derechos para disfrutar de todo lo que el Padre tiene para ti.
Nehemías
3:3. “Los hijos
de Senaa edificaron la puerta del Pescado; ellos la enmaderaron, y levantaron
sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos.”
Luego que
pasamos por la puerta de las ovejas, debemos entrar por la puerta del Pescado.
Veamos el significado espiritual de la puerta del Pescado. Por esta puerta se
introducían a la ciudad los pescados para ser vendidos en el mercado. (Léase
Números 11:1-10).
Uno de
los mayores obstáculos que los Israelitas tuvieron cuando iban de camino a la
tierra prometida y estaban de pasada por el desierto, era la batalla mental,
pues continuamente recordaban lo que tuvieron y comieron en Egipto y lo
comparaban con lo que vivían en ese momento.
En Egipto tenían abundancia en esclavitud. En el desierto, tenían escasez pero en libertad. Pero entendamos esto, ellos
físicamente ya no estaban en Egipto, ni bajo el poder de Faraón; físicamente
estaban libres pero vivían bajo el poder espiritual de faraón y la cultura y
mentalidad egipcia. A pesar de comer el maná del cielo, que representa a Cristo
y su transformación en nosotros como pan espiritual, los Israelitas no habían
renovado su forma de pensar y añoraban la comida de Egipto y rechazan el pan
del cielo. Ellos se quejan ante Moisés. De una forma similar nosotros, cuando
comienzan las pruebas, las presiones o la escases como parte del proceso de
Dios, comenzamos aquejarnos y comparamos la estreches de hoy con la abundancia
del pasado, aunque en ese pasado hayamos sufrido muchísimo, no nos acordamos de
eso, sino de los placeres vividos en esclavitud.
Muchos no
logran superar y renovar su mente y vuelven atrás. Por eso la palabra nos insta
a renovar nuestra mente, “Efesios 4:23: y renovaos en el espíritu de vuestra
mente”, Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que
comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Aquí
hay una verdad espiritual que es bueno que aprendamos.
RESTAURAR LA PUERTA DEL PESCADO SIGNIFICA:
1.-VIVIR EN LA OBRA PRESENTE
DE DIOS
(Ver Números
11:1-10). Si no renovamos nuestra mente, siempre viviremos recordando y
añorando el pasado. Esto
es señal de que no hemos tenido un verdadero arrepentimiento. Podemos hacernos
la pregunta ¿por qué recordar el pasado representa un corazón no arrepentido?
Los creyentes estamos llamados a vivir por fe. No aceptar lo que el Padre nos
da hoy, aunque no sea lo más apetitoso para la carne, es un reproche a Dios y
un reconocimiento y afirmación de la provisión de faraón. Recordemos que faraón
es un tipo del diablo. Por tanto, la batalla planteada en tu mente es para
establecer quién es tu fuente y proveedor, faraón o el Padre celestial. Los
israelitas vivían recordando el pescado de Egipto. La palabra dice en Isaías
43:18: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria
las cosas antiguas. “
HOY ES UN DIA PERFECTO PARA QUE RENUNCIES A TODO PENSAMIENTO QUE
VIENE A TU MENTE Y COMPARAS LO PASADO CON LO PRESENTE Y JUZGAS MEJOR LOS
TIEMPOS CUANDO ESTABAS SIN CRISTO.
2.-VIVIR EN LA ACCION DE DAR
Y RECIBIR
(Ver Lucas 5:1-11). Dar tu vida y medios de producción a Cristo, para bendecir a las
multitudes, Dios te lo recompensará con creces. Pedro cedió su
barca a Cristo para que le sirviera de tarima o altar para enseñar a la
multitud. Luego, a pesar de la incredulidad de Pedro, el Señor lo recompensó
con tantos peces que casi se rompía la red. Dios usa le pesca para enseñarnos
de nuevo sobre la fe. El justo vivirá por la fe. Pedro y sus amigos, trabajaron
toda la noche y nada pescaron. No fue sino cuando el Señor tomo el control de
la barca, le dijo adonde ir y le indico el lugar donde tirar las redes que
ellos pescaron. Pedro le dijo: en tu palabra tiraré la red. Aprendamos la
verdad: Tomemos la provisión de Dios haciendo nuestras labores basados y
confiados en su palabra.
Los peces vendrán a ti (la provisión)
solo cuando haces las cosas según las promesas de Dios, su Palabra. La puerta
del pescado es tan importante porque también representa la restauración plena
en Dios como nuestro proveedor. Si no está restaurada esta puerta, no
entraremos a la abundancia de Dios para nosotros, sino que viviremos siempre
pensando en el pasado, dando reconocimiento al diablo que nos daba las cosas y
a nuestro propio esfuerzo. Hoy es día para decidir si quedarte en las palabras
toda la noche hemos estado trabajando o si decides tirar la red en su palabra.
Te ánimo a que entres por la puerta de la Fe, cree, olvídate de lo que paso
toda la noche anterior y enfócate en el hoy de Dios para ti. Hay abundancia de
Provisión. Boga mar adentro. La noche representa el desierto, pero
renueva tu mente porque ¡el maná no cesará sobre tu vida!
3.-
SER PESCADOR DE HOMBRES
Lucas 5:10 “y asimismo de Jacobo y Juan,
hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: no
temas; desde ahora serás pescador de hombres.”
Es
necesario que crucemos la puerta del pescado y proclamemos lo que Cristo ha
hecho en nuestras vidas, pero para ello remendar nuestras redes, se encuentren
en perfectas condiciones, cualquier rotura hará que la pesca sea en vano. Pedro
caminó con Jesús y sin embargo lo negó en tres ocasiones (sus “redes” estaban
rotas), sin embargo la primera vez que tiró la red ya sin roturas (luego de
Pentecostés) la pesca fue milagrosa (Hechos. 2:41; 4:4). Cuando una persona no
se atreve a dar testimonio de lo que CRISTO ha hecho en su vida es porque sus
redes se encuentran rotas, es porque no se ha atrevido a restaurar la Puerta
del Pescado.
4.-ALIMENTAR
A LAS MULTITUDES EN LO MATERIAL.
Lucas
9:13: “El les dijo:
Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que
cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar
alimentos para toda esta multitud”. Había una gran multitud que necesitaba ser
alimentada. Los discípulos le plantean al Señor que los despida para que vayan
a comer y busquen un alojamiento. El Señor les hace un desafío: Denles ustedes
de comer. Ellos le dicen: solo tenemos dos cinco panes y dos peces. Pero
también le proponen que pueden ir a comprar comida para todos, es decir, ellos
tenían la solución en sus manos, pues tenían dinero, pero no fueron proactivos
para plantear esa solución sino que para ellos era más fácil despedir a la
multitud.
Ellos
habían experimentado la provisión de Dios, pues ese día habían regresado de una
jornada de predicación donde sanaron enfermos, echaron demonios y predicaron el
Reino de Dios. El Señor les había dicho que no llevaran nada para el camino,
porque el obrero era digno de su salario. Ellos habían experimentado el
sustento del Señor. Ahora les tocaba el turno de dar. La intención del Señor
era confrontarlos con la realidad de que ellos debían aprender a resolver, sin
embargo ellos todavía estaban bloqueados en su nivel de fe para resolver
problemas.
El Señor
no les resuelve el problema, sino que ora, bendice y parte los panes y peces.
La gran sorpresa de los discípulos era que ellos pensaban que el Señor iba a ir
grupo por grupo dándoles los alimentos. El se los dio a sus discípulos para que
lo pusieran delante de la gente. Imagínate las caras de ellos, cada uno con
menos de la mitad de un pan y 1/6 de pescado en las manos de cada uno.
Y
recuerda no eran pan francés, ni canilla, ni isleño o campesino, eran panes
semejantes a los que conocemos como pan árabe. Los discípulos debían vencer la
mentalidad de escases en el desierto. Y mediante la obediencia, comenzaron a
repartir el pan con la multitud que estaba en el desierto y el
milagro comenzó a acontecer. En obediencia y fe dieron de comer a una multitud.
Luego, cada uno recibió una cesta llena.
Todos
tenemos algo que poner en las manos del Señor para que lo bendiga. Todos
podemos volver a recibir ya bendecido eso que pusimos en sus manos. Todos
podemos poner en las manos de las multitudes lo que está en nuestras manos,
pero que recibimos de las manos de Dios. Y algo hermoso recibiremos: ¡Recibiremos
nuestra cesta llena! Dios
alimentará las multitudes, pero a
través de tus manos.
ENTONCES
RESTAURAR LA PUERTA DEL PESCADO ES DAR DE GRACIA LO QUE DE GRACIA HEMOS
RECIBIDO
Mateo
10:8: “sanad
enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia
recibisteis, dad de gracia.”
5.-(Ver
MATEO 17:27). SER CANAL PARA SUSTENTAR LA OBRA DE DIOS.
Hay otra
verdad que debemos aprender. Cuando los cobradores de los impuestos fueron a
cobrarle al Señor, El envió a Pedro a lanzar el anzuelo. Pedro era experto
pescador y sabía el los peces de por si eran para el sustento, pero el Señor
quería llevarlo al siguiente nivel de Fe. Le dijo que del primer pez que sacara
allí encontraría una moneda llamada estatero, la que correspondía a 4 dracmas
(aprox 18 gramos de plata). Luego le dijo: Paga por los dos. Ante todo vemos la
sujeción del Señor a las leyes terrenales y pago sus impuestos pero otra verdad
que El quería enseñarle a Pedro era que en la pesca de hombres la provisión
vendría en cada hombre que ganara para el reino. La enseñanza para nosotros hoy
es: dios usó un hombre o mujer como pescador para pescarnos y traernos al
Reino. Como peces traemos internamente la provisión económica para suplir
necesidades de quienes nos ministran la palabra de Dios. Esta es otra tipología
que nos muestra que somos canal de bendición
6.- JUAN
21:13. CRISTO PREPARO LA CENA PARA SUS DISCIPULOS.
¡Qué
bella acción la de nuestro amado Señor! Veamos esto que hizo por sus discípulos.
Habían pasado toda la noche sin pescar. Les dice el lugar por donde deben tirar
la red y cuando ellos vienen a la orilla con una gran cantidad de peces, ¡El
los recibe con la comida preparada! Tenía
las brasas puestas y un pez y pan. Muchos debemos aprender eso del maestro:
¡cocinar para otros! Les dice que traigan de lo que pescaron y coman juntos.
Amados y
amadas, la restauración de la puerta del pescado, es la restauración del
servicio, la evangelización, el compartir de gracia lo que hemos recibido y dar
de lo que tenemos para la Obra del Señor. Todo esto acontecerá en nuestras
vidas cuando permitimos al espíritu que cambie nuestra manera de pensar.
Recordemos, ya hemos pasado la primera puerta, ahora debemos entrar por esta
puerta que es la de amar a la gente. Hay
muchas cosas que hemos recibido en estos estudios. Por favor, recuerda entrar
mañana en ayuno y oración para revisar áreas en tu vida que necesitan ser
reparadas por el Señor.
Salmos
122:7: “Sea la paz dentro de tus MUROS, Y el descanso dentro de tus palacios.”
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