DIA 36: EL DIA DE SALVACION:
¡SALID DE ELLA PUEBLO MIO, SALID! EL PECADO DE LOS REYES, LOS SACERDOTES Y EL
PUEBLO ¿CUAL FUE EL PECADO?
2
CRONICAS36:6-23 “Y subió contra él Nabucodonosor rey de
Babilonia, y lo llevó a Babilonia atado con cadenas. También llevó
Nabucodonosor a Babilonia de los utensilios de la casa de Jehová, y los puso en
su templo en Babilonia. Los demás de los hechos de Joacim, y las abominaciones
que hizo, y lo que en él se halló, está escrito en el libro de los reyes de
Israel y de Judá: y reinó en su lugar Joaquín su hijo. De ocho años era Joaquín
cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses y diez días en Jerusalén; e hizo lo
malo ante los ojos de Jehová. A la vuelta del año el rey Nabucodonosor envió y
lo hizo llevar a Babilonia, juntamente con los objetos preciosos de la casa de
Jehová, y constituyó a Sedequías su hermano por rey sobre Judá y Jerusalén. De
veintiún años era Sedequías cuando comenzó a reinar, y once años reinó en
Jerusalén. E hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló
delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová. Se rebeló
asimismo contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios; y endureció su
cerviz, y obstinó su corazón, para no volverse a Jehová el Dios de Israel.
También todos los principales sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la iniquidad,
siguiendo todas las abominaciones de las naciones, y contaminando la casa de
Jehová, la cual él había santificado en Jerusalén. Y Jehová el Dios de sus
padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque
él tenía misericordia de su pueblo, y de su habitación. Mas ellos hacían
escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose
de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo
ya remedio. Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a
espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, sin perdonar joven ni
doncella, anciano ni decrépito; todos los entregó en sus manos. Asimismo todos
los utensilios de la casa de Dios, grande y chica, los tesoros de la casa de
Jehová, y los tesoros de la casa del rey y de sus príncipes, todo lo llevó a
Babilonia. Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y
consumieron a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos
deseables. Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia;
y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los Persas; para
que se cumpliese la palabra de Jehová por la boca de Jeremías, hasta que la
tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó,
hasta que los setenta años fueron cumplidos. Mas al primer año de Ciro
rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de
Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo
pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: Así
dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos
los reinos de la tierra; y él me ha encargado que le edifique casa en
Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea
Jehová su Dios con él, y suba.
Aumentaron
la iniquidad y
esta iniquidad se manifestó:
1.-Siguiendo
las abominaciones de la naciones idolatras. Esto lo hicieron absorbiendo la
cultura, religiones y estilo de vida de las otras naciones.
2.-
Contaminaron la casa de Dios (atrio, lugar santo y lugar santísimo).
3.-
Los reyes, sacerdotes y el pueblo, menospreciaban y se burlaban de los
profetas, y aquí vemos la operación del espíritu de
sodomía en acción en estas personas. Reconocer el pecado prepara nuestra salida
del poder del enemigo.
Hicieron
la obra de Dios con indolencia
Todos
los pecados señalados anteriormente muestran la falta de amor a Dios, leamos
entonces la palabra del libro de 2
CRONICAS36:6-23:
“Y
subió contra él Nabucodonosor rey de Babilonia, y lo llevó a Babilonia atado con
cadenas. También llevó Nabucodonosor a Babilonia de los utensilios de la casa
de Jehová, y los puso en su templo en Babilonia. Los demás de los hechos de
Joacim, y las abominaciones que hizo, y lo que en él se halló, está escrito en
el libro de los reyes de Israel y de Judá: y reinó en su lugar Joaquín su hijo.
De ocho años era Joaquín cuando comenzó a
reinar, y reinó tres meses y diez días en Jerusalén; e hizo lo malo ante los
ojos de Jehová. A la vuelta del
año el rey Nabucodonosor envió y lo hizo llevar a Babilonia, juntamente con los
objetos preciosos de la casa de Jehová, y constituyó a Sedequías su hermano por
rey sobre Judá y Jerusalén. De veintiún años era Sedequías cuando comenzó a
reinar, y once años reinó en Jerusalén.
E hizo lo malo ante los ojos de Jehová su
Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de
Jehová. Se rebeló asimismo contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios;
y endureció su cerviz, y obstinó su corazón, para no volverse a Jehová el Dios
de Israel. También todos los principales sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la
iniquidad, siguiendo todas las abominaciones de las naciones, y contaminando la
casa de Jehová, la cual él había santificado en Jerusalén. Y Jehová el Dios de
sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros,
porque él tenía misericordia de su pueblo, y de su habitación.
Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de
Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que
subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio. Por lo cual
trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la
casa de su santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito;
todos los entregó en sus manos.
Asimismo
todos los utensilios de la casa de Dios, grande y chica, los tesoros de la casa
de Jehová, y los tesoros de la casa del rey y de sus príncipes, todo lo llevó a
Babilonia. Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron
a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables. Los que
escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia; y fueron siervos
de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los Persas; para que se
cumpliese la palabra de Jehová por la boca de Jeremías, hasta que la tierra
hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta
que los setenta años fueron cumplidos.
Mas al primer año de Ciro rey de los persas,
para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová
despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de
palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: Así dice Ciro, rey
de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la
tierra; y él me ha encargado que le edifique casa en Jerusalén, que está en
Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y
suba.”
El Señor
quiere restaurar los muros y puertas de nuestras vidas. El te ama y quiere lo
mejor para ti. El sabe que si los muros y puertas espirituales están
edificados, tu vida estará bien. Pero la pregunta es, ¿amas las puertas de tu
vida? ¿Realmente anhelas la restauración? ¿Quieres vivir seguro o segura dentro
de los muros? ¿Estás consciente que para restaurar debes amar las puertas de tu
vida? ¿Estás consciente que las puertas deben tener un mantenimiento continuo? Si de verdad quieres que el Señor restaure las
puertas de tu vida debes entrar en un periodo de arrepentimiento.
El
arrepentimiento trajo de vuelta a casa a los hijos e hijas de Dios que estaban
en dispersión. Sin arrepentimiento estos estudios no serán una revelación sino
algo semejante a una novela romántica o una canción de amor, que solo toca los
sentimientos mas no hay quebrantamiento. Pido a mi Padre que esta voz del
Espíritu no sea como aquella expresión de lamento del profeta en Ezequiel
33:32: “Y he aquí que tú eres a ellos como CANTOR de amores, hermoso de voz
y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra.” Y que, por el contrario, que puedas
recibir esta palabra como una canción dulce del Espíritu para tu vida tal como
queda escrito en 2 Samuel 23:1: “Estas
son las palabras postreras de David. Dijo David hijo de Isaí, dijo aquel varón
que fue levantado en alto, el ungido del Dios de Jacob, el dulce cantor de
Israel: El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha estado en mi
lengua.”
TIEMPO
DE ARREPENTIMIENTO:
Si es tu
caso, examina tu caminar a la luz de lo que aprendimos del mal ejemplo del
pueblo de Israel:
1.-Siguiendo
las abominaciones de la naciones idolatras. Esto lo hicieron absorbiendo la
cultura, religiones y estilo de vida de las otras naciones. (Efesios 4:17-22;
Gálatas 5:19-21).
2.-
Contaminaron la casa de Dios (atrio, lugar santo y lugar santísimo), tu eres la
Casa de Dios, y el atrio es tu cuerpo (1
Corintios 6), el lugar santo es tu alma; tu alma debe amar la Palabra
y entre otras muchas cosas, alabar
a Dios (Salmo 103:1). El Lugar santísimo es tu espíritu, donde Dios mora
(2 Corintios 7:1). Debemos limpiarnos de toda contaminación espiritual (2 Pedro
2:20; Hechos 15:20).
3.- Los
reyes, sacerdotes y el pueblo, menospreciaban y se burlaban de los profetas.
Aquí vemos la operación del espíritu de sodomía en acción en estas
personas.
Revisa tu
vida si has menospreciado alguna palabra de exhortación de parte del Señor que
haya venido por medio de algún hermano o hermana en la fe. Revisa si has
menospreciado la voz profética y la voluntad de Dios para tu vida. Tiempo de
pedir perdón. El arrepentimiento privado y público trae liberación y ahuyenta
al enemigo. Pide al espíritu que traiga sobre ti un redargüir de pecado,
justicia y juicio.
¡Hoy es
el día!
Salmos
122:7: “Sea la paz dentro de tus MUROS, Y el descanso dentro de tus palacios.”
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