DIA 26: PRESIONA COMO DAVID.
ESTABLECE SU REINO, PODER, AUTORIDAD, SACERDOCIO, PROFECIA Y SUPREMA ADORACION
EN SION.
LEER
NEHEMÍAS 3:1; SALMOS 51; SALMOS 139.
Salmo
139:7 “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?”
El que lee entienda…
En la
palabra para hoy, entraremos a estudiar cómo las naciones gobernadas por el
enemigo, siempre quisieron conquistar Jerusalén. Cuando una nación conquista a
otra, impone su cultura (música, educación, letras, ciencia), su lengua, su
religión, su sistema político y sus leyes. Babilonia y Egipto, entre otras, son
mencionadas en la biblia como enemigas del pueblo de Israel. Existe otra que es
mencionada, y aunque nunca se nos refiere como enemiga física, si se nos
presenta como una nación cuya naturaleza espiritual y diabólica siempre trató
de establecerse en Jerusalén, esta es Sodoma.
Los hombres,
normalmente nos enfocamos en estudiar la historia, la política y las relaciones
entre las naciones, de una forma meramente humana, lógica y natural; pero pocas
personas con discernimiento se ocupan en entender el movimiento, relaciones y
naturaleza espiritual entre las naciones de la tierra. En esta dirección
profética estudiaremos de estas tres naciones de una forma muy superficial, esperando
que en el futuro, el Padre nos lleve por nuevos caminos de revelación y
entendimiento.
Como
hemos estudiado, Satanás no solo quiso ser cómo Dios (Véase Isaías 14:12-13),
sino también quiso establecerse en el monte del testimonio. Satanás estuvo en
el Santo Monte de Dios y de allí fue echado (Revisar Ezequiel 28:14-16).
Sabemos que el monte del testimonio es Sión pues David hace referencia de ella y nos enseña que
allí están las sillas del juicio y los tronos de su casa, esto lo escribió en
Salmos 122:5 “Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la
casa de David”. Además Satanás era el que dirigía la adoración en el
Monte Santo de Dios como queda escrito en Ezequiel 28:13.
Como
hemos estudiado, Dios estableció una señal en la tierra, un poste de
señalización, un pedazo del cielo en la tierra, en un lugar llamado Jerusalén y
en sentido espiritual llamado
el Monte Santo, Sión. Dios es más grande y poderoso que Satanás y con tan solo
mover un dedo lo puede consumir o hacerlo explotar en diez mil millonésimas partículas infinitesimales, o sea,
menos que nada; entonces, la pregunta es: ¿Por qué no lo destruye y se terminan
los sufrimientos de la humanidad? Veamos qué enseña la Biblia respecto a esto.
Cuando
Dios creó la tierra, colocó al hombre y le dijo en Génesis 1:28. “Y los
bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y
sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en
todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Dios estableció así
al hombre como su representante, administrador y responsable de cuidar
la tierra.
La
batalla se establece entonces entre el hombre espiritual y Satanás, para
impedir que éste último destruyera la tierra, trayendo su imperio de caos,
desorden, maldad y violencia. Sabemos que el hombre fue vencido mediante
engaño, y desde ese momento se inicia la batalla del hombre por reconquistar su
lugar espiritual y establecer de nuevo su señorío en la tierra. La simiente de
Dios (después estudiaremos sobre LA SIMIENTE
DE DIOS EN LA TIERRA), permaneciendo fiel a su llamado, trae desde el cielo los
decretos de Dios y revelan al hombre el reino de Dios en la tierra, redimiendo
un lugar físico territorial desde donde se iniciaría nuevamente la expansión
del gobierno de Dios sobre la tierra.
Ese lugar es Jerusalén, y Satanás, sabiendo que
es el Monte de Dios, el epicentro a partir el cual se decretó la
expansión del reino, usurpó y siempre ha tratado de hollar ese lugar. Muchas
veces lo logró, porque la simiente de Dios no tenía todas las armas
espirituales para poder vencer, echar al adversario y mantener ese lugar para Dios.
Satanás quiere hollar los tronos del juicio, las sillas del reino, el lugar de
la alabanza en Sión. El quiere la alabanza que solo pertenece a Dios y para eso
trata de hollar el lugar de la alabanza suprema.
Cuando David toma la
fortaleza de Sión, entendió que debía
traer la naturaleza de la Ciudad Celestial a ese pedazo de tierra. Por eso
fluyó en Sión en tres oficios: Rey, sacerdote y profeta y, al ejercer estos
oficios, estableció, mediante decretos, canciones y acciones la naturaleza de
cada oficio en Sión; tomando del cielo y estableciéndolo en la tierra, en el
espacio físico territorial, geográfico donde él vivía. Esto quedó
registrado en 1 Crónicas 28:19: “Todas estas cosas, dijo DAVID, me fueron
trazadas por la mano de Jehová, que me hizo entender todas las obras del
diseño.”
David no
vino a improvisar. El sabía que había nacido con el propósito de mostrar en la
tierra el germen de la ciudad celestial,
por eso Dios da testimonio de David diciendo: “es un hombre conforme a mi corazón” Y ¿cuál es el corazón de Dios?,
Reinar y sanar la Tierra mediante su palabra dada proféticamente.
Y
lo más impresionante es que todo esto se cumplió con la muerte de Cristo en la
cruz y su resurrección con poder por el Espíritu Santo. Fue crucificado como
rey (corona de espinas, redención de la vergüenza, burla, oprobio que traen los
jebuseos), de su costado brotó sangre (sacerdocio) y agua (palabra profética).
David
estableció:
1.-
REINADO: Para suprimir toda rebeldía y ejercer justicia y paz,
Salmos
2:6 “Pero yo he
puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte.”
2.-SACERDOCIO:
Para mostrar el corazón de amor de Dios para con el hombre, reconciliándolo con
Dios y entre los hombres (Leer Salmos 51).
Salmos
128:5: “Bendígame
Jehová desde Sion, Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida”
3.-
PROFECIA: Para dar entendimiento de la buena voluntad de Dios, como agradable,
y para mantenerse fieles y mostrar cómo llevar el reinado, sacerdocio y Palabra
de Dios a todas las naciones.
Miqueas
4:2: Vendrán
muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del
Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas;
porque de SION saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.
Éxodo
19:6:” Y
vosotros me seréis un REINO de sacerdotes, y gente santa. Estas son las
palabras que dirás a los hijos de Israel.”
Medita en
estas palabras
Zacarías
12:8: “En aquel
día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil,
en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios,
como el ángel de Jehová delante de ellos.”
Lucas
18:39: “Y los
que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más:
¡Hijo de David, ten misericordia de mí!”
Hechos
13:22: “Quitado
éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio
diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón,
quien hará todo lo que yo quiero.”
Hechos 15:16: “Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David,
que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar”
2 Timoteo 2:8: “Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de
los muertos conforme a mi evangelio”
Apocalipsis 3:7: “Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo,
el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra,
y cierra y ninguno abre”
Apocalipsis 5:5: “Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de
la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y
desatar sus siete sellos.”
Apocalipsis 22:16: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas
en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella
resplandeciente de la mañana.”
PARA DECRETAR Y PROCLAMAR:
Zacarías 12:8: “En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que
entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David
como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.”
Eres la
Casa de David. Y en este tiempo, eres como David. El Padre te ha dado la
capacidad de entender los misterios de los cielos y traer su revelación de Sión
a la tierra, tu vida y casa deben ser como Sión. El enemigo ha querido pisotear
el nombre de tu familia, hollarlo, traer vergüenza, humillación y burla. Debes
saber esto: El día que abriste tu hogar para que los hermanos visitaran tu casa
y realizaras reuniones de alabanza y adoración, desde ese momento, comenzó la
conquista de ese espacio físico territorial como un lugar para Dios, donde El
reine y desde allí bendecir a toda tu familia, amigos y vecinos. No es
casualidad que luego iniciaron grandes pruebas, pues ya sabes que el enemigo no
ha querido irse de ese espacio.
Pero hoy
recibes la unción de Cristo, pues eres del linaje de David. El Padre te ha dado
la llave de David, con la cual puedes abrir los cielos y traer la naturaleza de
Dios en tu vida y hogar. Declara que Cristo es Señor y rey en tu vida y hogar.
Declara con voz fuerte y en autoridad que tu vida y familia están cubiertas por
la sangre de Cristo, que Cristo es tu sumo sacerdote y declara proféticamente que la palabra de Dios renueva
día a día tu vida y familia.
Establece
que en tu vida y hogar hay gobierno de Dios, que los jebuseos huyen. Que tu
casa es casa de alabanza, casa de Dios y puerta del cielo. Declara que vives en
el Monte de Sión, y Dios es digno de alabanza suprema, exclusiva en el Monte de
Dios. Declara que el enemigo no tiene lugar en tu vida ni en un centímetro
cuadrado de tu casa.
¡Bendice
al Señor porque eres como el Monte de Sion que no se mueve sino que permaneces
para siempre!
Salmos
122:7: “Sea la paz dentro de tus MUROS, Y el descanso dentro de tus palacios.”
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