martes, 11 de abril de 2017

DIA 26 DE 52 PARA RESTAURAR NUESTROS MUROS Y ASEGURAR NUESTRO FUTURO

DIA 26: PRESIONA COMO DAVID. ESTABLECE SU REINO, PODER, AUTORIDAD, SACERDOCIO, PROFECIA Y SUPREMA ADORACION EN SION.

LEER NEHEMÍAS 3:1; SALMOS 51; SALMOS 139.

Salmo 139:7 “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?”



El que lee entienda…

En la palabra para hoy, entraremos a estudiar cómo las naciones gobernadas por el enemigo, siempre quisieron conquistar Jerusalén. Cuando una nación conquista a otra, impone su cultura (música, educación, letras, ciencia), su lengua, su religión, su sistema político y sus leyes. Babilonia y Egipto, entre otras, son mencionadas en la biblia como enemigas del pueblo de Israel. Existe otra que es mencionada, y aunque nunca se nos refiere como enemiga física, si se nos presenta como una nación cuya naturaleza espiritual y diabólica siempre trató de establecerse en Jerusalén, esta es Sodoma.

Los hombres, normalmente nos enfocamos en estudiar la historia, la política y las relaciones entre las naciones, de una forma meramente humana, lógica y natural; pero pocas personas con discernimiento se ocupan en entender el movimiento, relaciones y naturaleza espiritual entre las naciones de la tierra. En esta dirección profética estudiaremos de estas tres naciones de una forma muy superficial, esperando que en el futuro, el Padre nos lleve por nuevos caminos de revelación y entendimiento.
Como hemos estudiado, Satanás no solo quiso ser cómo Dios (Véase Isaías 14:12-13), sino también quiso establecerse en el monte del testimonio. Satanás estuvo en el Santo Monte de Dios y de allí fue echado (Revisar Ezequiel 28:14-16). Sabemos que el monte del testimonio es Sión pues  David hace referencia de ella y nos enseña que allí están las sillas del juicio y los tronos de su casa, esto lo escribió en Salmos 122:5 “Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David”. Además Satanás era el que dirigía la adoración en el Monte Santo de Dios como queda escrito en  Ezequiel  28:13.

Como hemos estudiado, Dios estableció una señal en la tierra, un poste de señalización, un pedazo del cielo en la tierra, en un lugar llamado Jerusalén y en sentido espiritual llamado el Monte Santo, Sión. Dios es más grande y poderoso que Satanás y con tan solo mover un dedo lo puede consumir o hacerlo explotar en diez mil millonésimas partículas infinitesimales, o sea, menos que nada; entonces, la pregunta es: ¿Por qué no lo destruye y se terminan los sufrimientos de la humanidad? Veamos qué enseña la Biblia respecto a esto.

Cuando Dios creó la tierra, colocó al hombre y le dijo en Génesis 1:28. “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Dios estableció así al hombre como su representante, administrador y responsable de cuidar la tierra.

La batalla se establece entonces entre el hombre espiritual y Satanás, para impedir que éste último destruyera la tierra, trayendo su imperio de caos, desorden, maldad y violencia. Sabemos que el hombre fue vencido mediante engaño, y desde ese momento se inicia la batalla del hombre por reconquistar su lugar espiritual y establecer de nuevo su señorío en la tierra. La simiente de Dios (después  estudiaremos sobre LA SIMIENTE DE DIOS EN LA TIERRA), permaneciendo fiel a su llamado, trae desde el cielo los decretos de Dios y revelan al hombre el reino de Dios en la tierra, redimiendo un lugar físico territorial desde donde se iniciaría nuevamente la expansión del gobierno de Dios sobre la tierra.

 Ese lugar es Jerusalén, y Satanás, sabiendo que es  el Monte de Dios,  el epicentro a partir el cual se decretó la expansión del reino, usurpó y siempre ha tratado de hollar ese lugar. Muchas veces lo logró, porque la simiente de Dios no tenía todas las armas espirituales para poder vencer, echar al adversario y mantener ese lugar para Dios. Satanás quiere hollar los tronos del juicio, las sillas del reino, el lugar de la alabanza en Sión. El quiere la alabanza que solo pertenece a Dios y para eso trata de hollar el lugar de la alabanza suprema.

Cuando David toma la fortaleza de Sión,  entendió que debía traer la naturaleza de la Ciudad Celestial a ese pedazo de tierra. Por eso fluyó en Sión en tres oficios: Rey, sacerdote y profeta y, al ejercer estos oficios, estableció, mediante decretos, canciones y acciones la naturaleza de cada oficio en Sión; tomando del cielo y estableciéndolo en la tierra, en el espacio físico territorial, geográfico donde él vivía. Esto quedó registrado en 1 Crónicas 28:19: “Todas estas cosas, dijo DAVID, me fueron trazadas por la mano de Jehová, que me hizo entender todas las obras del diseño.”

David no vino a improvisar. El sabía que había nacido con el propósito de mostrar en la tierra el germen de la ciudad celestial,  por eso Dios da testimonio de David diciendo: “es un hombre conforme a mi corazón” Y ¿cuál es el corazón de Dios?, Reinar y sanar la Tierra mediante su palabra dada proféticamente.

 Y lo más impresionante es que todo esto se cumplió con la muerte de Cristo en la cruz y su resurrección con poder por el Espíritu Santo. Fue crucificado como rey (corona de espinas, redención de la vergüenza, burla, oprobio que traen los jebuseos), de su costado brotó sangre (sacerdocio) y agua (palabra profética).  

David estableció:

1.- REINADO: Para suprimir toda rebeldía y ejercer justicia y paz,
    
Salmos 2:6 “Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte.”



2.-SACERDOCIO: Para mostrar el corazón de amor de Dios para con el hombre, reconciliándolo con Dios y entre los hombres (Leer Salmos 51).

Salmos 128:5: “Bendígame Jehová desde Sion, Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida”

3.- PROFECIA: Para dar entendimiento de la buena voluntad de Dios, como agradable, y para mantenerse fieles y mostrar cómo llevar el reinado, sacerdocio y Palabra de Dios a todas las naciones.

Miqueas 4:2: Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de SION saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.

Éxodo 19:6:” Y vosotros me seréis un REINO de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.”
Medita en estas palabras

Zacarías 12:8: “En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.”

Lucas 18:39: “Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!”

Hechos 13:22: “Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.”

Hechos 15:16: “Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar”

2 Timoteo 2:8: “Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio”
Apocalipsis 3:7: “Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre”

Apocalipsis 5:5: “Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.”

Apocalipsis 22:16: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”

PARA DECRETAR Y PROCLAMAR:

Zacarías 12:8: “En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.”

Eres la Casa de David. Y en este tiempo, eres como David. El Padre te ha dado la capacidad de entender los misterios de los cielos y traer su revelación de Sión a la tierra, tu vida y casa deben ser como Sión. El enemigo ha querido pisotear el nombre de tu familia, hollarlo, traer vergüenza, humillación y burla. Debes saber esto: El día que abriste tu hogar para que los hermanos visitaran tu casa y realizaras reuniones de alabanza y adoración, desde ese momento, comenzó la conquista de ese espacio físico territorial como un lugar para Dios, donde El reine y desde allí bendecir a toda tu familia, amigos y vecinos. No es casualidad que luego iniciaron grandes pruebas, pues ya sabes que el enemigo no ha querido irse de ese espacio.

Pero hoy recibes la unción de Cristo, pues eres del linaje de David. El Padre te ha dado la llave de David, con la cual puedes abrir los cielos y traer la naturaleza de Dios en tu vida y hogar. Declara que Cristo es Señor y rey en tu vida y hogar. Declara con voz fuerte y en autoridad que tu vida y familia están cubiertas por la sangre de Cristo, que Cristo es tu sumo sacerdote y declara  proféticamente que la palabra de Dios renueva día a día tu vida y familia.
Establece que en tu vida y hogar hay gobierno de Dios, que los jebuseos huyen. Que tu casa es casa de alabanza, casa de Dios y puerta del cielo. Declara que vives en el Monte de Sión, y Dios es digno de alabanza suprema, exclusiva en el Monte de Dios. Declara que el enemigo no tiene lugar en tu vida ni en un centímetro cuadrado de tu casa.

¡Bendice al Señor porque eres como el Monte de Sion que no se mueve sino que permaneces para siempre!


Salmos 122:7: “Sea la paz dentro de tus MUROS, Y el descanso dentro de tus palacios.” 

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