“52 DIAS PARA RESTAURAR LOS MUROS DE NUESTRAS VIDAS Y
ASEGURAR NUESTRO BIEN DENTRO DE LOS MUROS”.
Salmos 122:7: “Sea la paz dentro de
tus MUROS, Y el descanso dentro de tus palacios.”
DIA
22: EL AMOR DE DIOS POR SION (2)
LEER
NEHEMÍAS 3:1 Y SALMOS 87
Veamos
qué nos enseña la Palabra con respecto a Jerusalén. Por la presencia de
Melquisedec es llamada Salem, es decir, la naturaleza de la ciudad es Paz.
Jebus significa “hollado” que significa pisar, humillar, abatir y
despreciar. Hollar es destruir con violencia, que es lo contrario a la PAZ. Los
Jebuseos hollaron el lugar donde físicamente reinó Melquisedec, pisando la
justicia y la paz, humillando y abatiendo a los mansos y justos, y despreciando
el Reino de Dios en la ciudad. Por eso, el decreto de Dios para Abraham fue tal
como se menciona en el libro de Génesis 17:8 “Y te daré a ti, y a tu descendencia
después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad
perpetua; y seré el Dios de ellos”. La tierra de Canaán tenía una palabra
profética de maldición como consecuencia de la rebeldía
y deshonra de Cam su padre hacia su abuelo Noé (Véase Génesis 9:25).
Durante
el reinado de David, nuevamente se reconquista la naturaleza
espiritual de la ciudad, llamándola Sión
que significa literalmente “Poste de señalización”. No es una
simple señal en el camino, es una estructura elevada que señala algo. Dios
levanto a Sion como un poste para señalar a las naciones de la tierra su
presencia, amor y perdón. Fue en Sión donde Cristo fue elevado en una Cruz, en
un poste, como una señal a toda la humanidad del amor de Dios.
Alabemos
al Padre: ¡Oh PROFUNDIDAD de las riquezas de la sabiduría y de la
ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus
caminos! (Romanos 11:33)
David
extrae del cielo los decretos ocultos, los misterios y proféticamente comienza
a exponerlos sobre la ciudad, mediante decreto y salmos, canciones de alabanza
y adoración. Lo que los Jebuseos dijeron
a David quedó escrito en 2 Samuel 5:6
“Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que
moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no
entrarás acá, pues aun los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir:
David no puede entrar acá)”.
Los
jebuseos, fieles a su naturaleza de maldad y violencia, querían “hollar” a
David, querían pisotearlo. Mostraron su naturaleza pretendiendo humillarlo,
abatirlo con palabras y despreciándolo. Tal era el menosprecio que le
profesaban a David que se burlaban de él diciéndole que aún los ciegos y cojos
lo echarían. Verdaderamente el lugar donde había pisado Melquisedec estaba
siendo hollado por los incircuncisos.
David enfoco su estrategia en matar en primer
lugar a los cojos y ciegos. David destruyó el arma que tenían los Jebuseos.
Muchos pueden pensar ¡Es muy fácil matar
a cojos y ciegos!, pero debemos entender que David sabía que matar a cojos y
ciegos sería muy fácil, pero batalló fue en contra del poder de las palabras de
maldición que los jebuseos habían dado, y la fuente e ideología de esas palabras
eran las personas más débiles y David, el rey, debía derrotar esa palabra de
maldición, debilidad, miseria y oprobio. Ellos quisieron hollarlo con palabras
denigrantes y aquí se planteo la guerra espiritual, la batalla por redimir la ciudad y establecer la
verdadera naturaleza espiritual en ella. Es así como David venció y restauró la
ciudad no solo en lo físico, sino
también en lo espiritual.
Aquí
aprendemos una estrategia de ataque del enemigo: Cuando el enemigo quiere
desanimarte usa palabras humillantes. Si quieres alcanzar una meta alta, el enemigo
te recuerda tus áreas de debilidad (donde estas ciego o cojo), te recuerda el
pasado, procura compararte con ese pasado malo para mantenerte atado o atada.
Si logra que pienses que “los cojos y ciegos” son SUPERIORES a la obra de
Cristo en ti, entonces te paraliza, te atemoriza, la humillación se hace
pública y eres hollado y pisoteado.
Levántate
hoy y alza tu voz. Los Jebuseos no deben estar en tu vida. Solo vienen a
hollarte, pisarte, humillarte y decir palabras denigrantes para desanimarte. Tu
vida es como la Ciudad de Dios. Debes ser establecido o establecida, pero los
Jebuseos deben salir. El enemigo ha venido para recordarte el pasado. Debes
entrar en la ciudad y matar “a los cojos y los ciegos”. David los aborrecía, lo
que nos enseña que mientras amemos esas áreas de debilidad o el pecado oculto,
nunca podremos limpiar la ciudad. Debes aborrecer lo que el enemigo ha
levantado como señal para debilitare y desanimarte.
¡Hoy
es el día de comenzar a Tomar a Sion!
Romanos
11:33: ¡Oh
profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán
insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
ORA HOY CON INTENSIDAD Y PERMITE
QUE EL ESPÍRITU SANTO DIAGNOSTIQUE EL ESTADO DE TUS PUERTAS.
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